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| Carlos Páez Vilaró entró al universo de
la escultura liberado de ataduras a ritmos y proporciones. Lo hizo dibujando directamente en
el espacio con líneas de acero, cables, varillas de bronce, trozos de madera y cuanto objeto
encontró para armar sus piezas. No le fue fácil saltear las
tradiciones, leyes y textos impuestos para la iniciación del oficio. Pensaba en los
primitivos volcando su ansiedad de expresarse en la piedra, la madera o el metal, y eso lo
animó a recortar chapas de acero, ensamblar piezas
de madera |
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| y utilizar toda clase de
materiales que encontraba a su paso. |
Esculturas
de chatarra
Medio siglo atrás, Carlos Páez Vilaró
incursionó en el universo de los objetos abandonados para recrearlos y ponerlos en
vigencia otra vez, vinculándolos al arte.
Días enteros recorría las herrerías y los depósitos de
desperdicios, eligiendo las más extrañas piezas que luego le servirían para crear obras
fantásticas.
Hoy igual que ayer, el artista continúa con una increíble energía
generadora, convirtiendo en arte todo lo que llega a sus manos, y lo hace con la misma
fuerza de aquellos años.
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| "ARTENAUTA"
Año 2000 |
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"PUEBLO" Año
1958 |
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